Si tienes aparición de picor tras la ingesta de
pescado, marisco, cefalópodos, escabechados...; y sobre todo si esto te ha
ocurrido en varias ocasiones separadas por períodos asintomáticos,
posiblemente ha ido aumentando en intensidad, te ocurre siempre en
relación con la ingesta de pescado pero no siempre que lo comes...; puedes
empezar a sospechar que eres alérgico a este parásito del pescado. Acude a
tu alergólogo con el fin de descartar esta posibilidad; en ocasiones
problemas de urticaria crónica o de picor crónico presentan de fondo una
alergia al anisakis simplex.
Tan importante es detectarlo como saber valorarlo
en cada paciente ya que una cifra aislada puede significar tan solo una
sensibilización y usa detección de anticuerpos baja para un paciente puede
ser muy grave cuando para otro es un hallazgo casual.
Decirte que tienes más posibilidades de hacerte
alérgico si en tu menú está frecuentemente implicado el pescado fresco,
los salazonados, las sardinas y las anchoas (todo esto sin desmerecer las
propiedades nutritivas que tienen y sin pretender alarmar pues es un tanto
por ciento muy bajo las personas que desarrollan una alergia posterior a
la sensibilización al parásito. Todos estamos expuestos o lo hemos estado
en algún momento y no por ello somos alérgicos ni nos tenemos por que
hacer; por esto no es una recomendación hoy por hoy evitar el pescado
fresco.
Diferenciar en este punto dos tipos de patologías
que se pueden dar con respecto a este parásito; uno es la anisakidosis o
infestación por el parásito y que en ocasiones da lugar a un cuadro
parecido a una gripe con fiebre, malestar general... y el otro es la
alergia al parásito en la cual lo único que hay es un contacto ocasional
con el parásito desencadenando a partir del mismo una reacción de
proporciones variables desde picor generalizado de más o menos intensidad
hasta aparición de un angioedema laríngeo o una anafilaxia pasando por un
brote de urticaria.
La larva de este parásito se pone en contacto con
el hombre a través de la ingesta de pescado crudo o poco cocinado
infestado por el mismo. Su organismo tras una exposición al parásito
contenido en el pescado ha formado anticuerpos específicos frente al
parásito, no frente al pescado, por ello puede ser que alguna vez haya
comido pescado después de la reacción que le condujo a este diagnóstico y
no haya tenido ningún síntoma; pese a esto debe tener precaución, puede
ser que el siguiente pescado o marisco que consuma sin preparación previa,
si que contenga el Anisakis simplex e irremediablemente le produzca una
reacción de menor, igual o mayor intensidad que la que ya tuvo en su día.
El parásito vive a nivel del
aparato digestivo; cuando el pescado muere atraviese las paredes
intestinales del pez y se dirige a las branquias; en alta mar, la
evisceración temprana y posterior ultra-congelación evitan este último
paso.
Las larvas de Anisakis Simplex
resisten vivas aproximadamente: 50 días en el pescado guardado a 2ºC; 2
horas a –20ºC; 2 minutos a 60ºC; 2 meses en vinagre (existen áreas de
España con gran consumo de boquerones en vinagre cuyo período de
maceración es inferior a estos tiempos).
El ahumado de pescados debe
realizarse a una temperatura de 60ºC durante 10 minutos para asegurar la
muerte de las larvas.
No deben de consumirse
semiconservas, marinados, pescados secos, ceviches o variedades de cocina
japonesa; evite preparar el pescado a la plancha o en el micro-ondas;
puede que la cocción no sea suficiente para evitar el contacto con el
parásito vivo.
En caso de preparaciones con
pescado crudo, debe seguirse la legislación de la Unión Europea; el
pescado debe de congelarse a –20ºC durante más de 24 horas.
Evite la ingesta de cefalópodos:
pulpo, calamar, sepia,
los pescados pequeños (sardinas, boquerones y anchoas); de
los pescados grandes coma solo la parte de la cola evitando la zona
abdominal y la cabeza.
No siempre se toman o se adoptan
las mismas medidas para todos los pacientes alérgicos; existen consensos y
también existen todavía muchas lagunas ante resultados inesperados como
puede ser la posibilidad de dar alergia el parásito tanto vivo como muerto
aunque no en todos los pacientes... Quiero decir con esto que no hay una
norma general a adoptar para todos por igual, hay unas directrices claras.